Las Obras Misionales Pontificias (OMP), cada año realiza la misión del verano
en los diferentes departamentos. Esta vez pudimos participar de la misma con
Rosita Ríos. Ha sido una semana de emociones encontradas, tanto de alegría
y de tristeza.
Esta experiencia vivida con la gente me remonta hacia atrás cuando nuestras
hermanas misioneras trabajan en la Diócesis de San Pedro. En cuanto al
pueblo las pequeñas comunidades siguen en la situación de pobreza en todo
sentido. Desde el Estado muy poco ayuda especial a los más vulnerable, a los
ancianos y los jóvenes para un porvenir mejor. Los jóvenes emigran hacia la
capital para un futuro de estudio y trabajo.
Quiero compartir la vida de la gente de estas comunidades, tienen en el año
una sola Eucaristía y una fe tan profunda y enraizada en Cristo vivo presente.
Compartimos con ellos su fe y lo que les sostienen… decían los abuelos y las
personas mayores que las misioneras les han enseñado el camino de Jesús,
con el Monseñor Juan Bautista Páez. (Nuestras hermanas han trabajo con él
en su Diócesis). Fueron misioneras que nos visitaban, nos enseñaban a usar la
Palabra de Dios y nos alentaban a conocer a Jesús y a su madre la Virgen
María.
El objetivo de esta misión fue: reavivar y fortalecer la fe de todos los fieles para
que puedan asumir con responsabilidad su compromiso bautismal, para vivir en
comunión fraterna y poner a la comunidad en salida de misión. Siento que se
ha logrado el objetivo, porque muchas gentes más jóvenes se comprometieron
a seguir encontrándose en torno a la Palabra y a la comunión fraterna entre
ellos. Seguir apoyando a los mayores en la preparación a los niños y
adolescentes en la formación de catequesis.
Me brota agradecer a Dios por la posibilidad de poder participar de esta misión
y conocer a gente de tanta fe que te animan a seguir dándote para los demás.
Sigo rezando por nuestras hermanas misioneras que han dejado huellas por
esta tierra tan lejana de sus países y continentes. Algunas desde el cielo nos
siga acompañando y otras desde su testimonio de vida…GRACIAS
HERMANAS
Hna. Ramona
