En el corazón de Bordeaux, Francia, nació en 1820 una visión extraordinaria. El Venerable Pedro Bienvenido Noailles fundó la Asociación de la Sagrada Familia, una comunidad internacional que hoy florece en cuatro continentes, unida por un propósito común: amar y buscar a Solo Dios, inspirándose en el modelo perfecto de Jesús, María y José.
Una Familia Diversa, Un Mismo Espíritu
En América Latina, nuestra familia espiritual abraza cinco vocaciones distintas, cada una aportando su único color al hermoso mosaico de nuestra comunidad:
Hermanas Apostólicas
Con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, nuestras Hermanas Apostólicas son la presencia activa de Cristo en nuestras comunidades. Dedicadas especialmente a:
- Acompañar a los más vulnerables y marginados
- Tender puentes de esperanza para migrantes
- Proteger y cuidar nuestra casa común, la Tierra
- Construir comunidades más justas y solidarias
Hermanas Contemplativas
En el silencio sagrado de sus comunidades, nuestras Hermanas Contemplativas son el corazón orante de nuestra familia. Su vida de contemplación y oración sostiene espiritualmente nuestra misión, llevando en su corazón las necesidades del mundo y el clamor de la Tierra.
Consagradas Seculares
Como sal en los alimentos, nuestras Consagradas Seculares enriquecen la sociedad desde dentro. Son mujeres profesionales que, sin distintivos externos, viven su consagración en el mundo, siendo testimonio vivo de los valores cristianos en sus entornos cotidianos.
Miembros Laicos
El espíritu de la Sagrada Familia florece también en hombres y mujeres que, desde su vida familiar y profesional, encarnan nuestra espiritualidad. Unidos en comunidad, son portadores activos de nuestra misión en sus parroquias y comunidades.
Sacerdotes Asociados
Desde sus ministerios diocesanos, nuestros sacerdotes asociados nutren la espiritualidad de la Sagrada Familia en sus comunidades, enriqueciendo nuestra familia con su servicio pastoral y compromiso espiritual.
Nuestra Comunidad Viva
La riqueza de nuestra familia se multiplica cuando nos reunimos. A través de encuentros nacionales e internacionales, fortalecemos nuestros lazos de unidad y mantenemos vivo el legado del Padre Noailles. Juntos, como una familia diversa pero unida, trabajamos por un mundo más fraterno y conectado.
Únete a Nuestra Familia
¿Sientes el llamado a ser parte de esta hermosa misión? En la Asociación de la Sagrada Familia, hay un lugar para cada vocación. Descubre cómo tu camino puede entrelazarse con el nuestro en esta aventura de fe y servicio.