Nuestra Patrona

Pedro Bienvenido Noailles, fundador de la Sagrada Familia de Burdeos, desarrolló una profunda devoción hacia la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Todas las Gracias durante su formación en el Seminario de San Sulpicio en Issy, París. En el jardín de este seminario se encontraba una imagen de la Virgen con dicha advocación, ante la cual el Padre Noailles solía orar y meditar.

Esta devoción influyó significativamente en la espiritualidad de la Sagrada Familia. En Martillac, cerca de Burdeos, se estableció un lugar de retiro conocido como “La Solitude”, que incluye una capilla dedicada a Nuestra Señora de Todas las Gracias. Este espacio se convirtió en un centro espiritual para la comunidad, simbolizando la confianza en la intercesión de María y su papel como mediadora de todas las gracias.

El 12 de junio de 1844, Monseñor Donnet, Arzobispo de Burdeos, realizó una peregrinación a la isla de Nuestra Señora de Todas las Gracias en Martillac, consolidando esta fecha como una celebración importante para la Sagrada Familia. En 2006, la Congregación para el Culto Divino concedió un indulto que permite a la comunidad celebrar el 12 de junio como la fiesta patronal de Nuestra Señora de Todas las Gracias, con textos litúrgicos propios.

La relación entre Nuestra Señora de Todas las Gracias y la Sagrada Familia se manifiesta en la profunda devoción mariana del Padre Noailles y en la integración de esta advocación en la espiritualidad y prácticas de la comunidad, reflejando la confianza en la intercesión de María y su papel en la misión de la Sagrada Familia.