Después de un discernimiento de las Hnas. en Perú, Mary Narro y Silvia, hemos venido a Santa María de Nieva, capital de Condorcanqui, que es parte del Vicariato de S. Francisco Javier de Jaén. Mary vino en marzo, Silvia en abril, ese tiempo se vivió con la comunidad de los jesuitas.
El 11 de mayo, con el apoyo de los sacerdotes jesuitas y las otras congregaciones pudimos habitar una casita de 4 habitaciones, moderna y agradable, detrás de la Capilla San Juan en el asentamiento humano: Juan Velasco Alvarado.
Aquí nos preguntamos, ¿imaginó nuestro fundador que el Carisma de la Sag. Familia llegaría hasta esta pequeña región? Sentimos que vivió su momento histórico y lo demás lo dejó en manos de Dios. Con desprendimiento de todas las Hnas. se ha podido realizar esta misión. Que la pequeñez del grupo “no detenga nuestra carrera”.
La estancia en Nieva, ha pedido introducirnos en el trabajo educativo y en la pastoral social, haciendo camino al andar: en la Institución Educativa de convenio se da clases de religión se coordina la Tutoría con los docentes y ad honorem se aceptó un trabajo de coordinación de la Oficina Diocesana de Educación Católica (ODEC), de acompañamiento a los docentes en lo socio-emocional y en el campo metodológico de colegios muy alejados de Nieva, vía fluvial, contextualizando para la Región Selva con comunidades Awajún y Wampís (comunidades que tienen un aprendizaje concreto, problemas de pobreza, abuso, minería ilegal, deforestación, droga y que aprenden el castellano haciendo un esfuerzo muy alto de interculturalidad con la esperanza de superación e integración con el resto del país).
En la medida de las posibilidades Mary y yo viajamos por el Río Santiago, el Río Cenepa, el Río Nieva y el Río Marañón, ella para apoyar un proyecto de mujeres que financia la Pastoral Social, y yo para visitar a los docentes en sus Instituciones Educativas o para formación en una localidad central para los docentes próximos a ese distrito (Río Santiago, Cenepa, Nieva, Chiriaco)
Compartimos la fe en las comunidades Awajún-Wampís y mestizos sobre todo en los tiempos litúrgicos: Semana Santa, San Juan, Corpus Christi y a nivel de Catequesis: en Confirmación y Mary en Eucaristía, con toda la dinámica de caminar con paciencia, con pocas personas, siempre en Esperanza .
Con el P. Paulo SJ y las Hnas. Esclavas del Sagrado Corazón, los Exejen (Catequistas) yendo a Alto Janampa comunidad indígena Awajún.
1.Con Hna. Doreen de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón, en Huampami, ellas han conservado la inculturación de las primeras misioneras, nacieron para evangelizar en la Selva.
2.Con compañeras de trabajo, en un día de descanso
En este momento, nos hemos formulado un proyecto comunitario muy simple cuyos valores Sagrada Familia que deseamos vivir son la fraternidad y la radicalidad del Sólo Dios, en lo pequeño y humilde que podemos ofrecer y recibir de este pueblo Awajún y Wampís, resistente, amable, discreto, alegre, deportista y celebrativo. Que la ilusión de ser fieles nos impulse cada día.
https://drive.google.com/drive/folders/1U3d2OZOLVvqntpSS4za06JEmqpaNYw1D?usp=drive_link
Hna. Silvia Coronel – Nieva.
